En algún momento de nuestra vida, nos ilusionamos esperando alguna cierta “recompensa” o algún tipo de “sorpresa” de parte de otra persona. Lo damos todo, y aunque está bien dicho que no pedís nada a cambio por lo que das, indirectamente esperamos algo de la otra persona. Nunca esperes nada de nadie, y asi no seremos defraudados.
Mejor, aprendamos a volar solos…